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Lino Salinas: "El arte es para compartir"

  • Andrea Rojas Vásquez
  • 3 jun 2016
  • 7 Min. de lectura

Dando un vistazo general a la situación nacional, nos ubicamos a pocos meses del 16 de Abril (terremoto en la zona costera del país). Las noticias cargadas de emotividad parecen aminorarse al respecto. No obstante, el sentir de la pérdida se encuentra suspendida como cenizas en la atmósfera ecuatoriana.

 

AUDIOS DE ENTREVISTA A LINO SALINAS

ENTREVISTA LINO SALINAS ENTREVISTA LINO SALINAS

(PRIMERA PARTE) (SEGUNDA PARTE)





 

Mientras que en el estado local, nos hallamos cercanos del siete de Mayo.(Toma forzada del teatro por parte del municipio.)


Sin embargo, tras las manifestaciones en nombre del teatro y el intento fallido de reivindicación, desde la voz universitaria. Loja aún huele a convulsión y a espasmo.


A frasecilla engañosa que pide favor en medio de la noche, y se adjudica , a la criatura de figura tumultuosa; a quien se le abría la boca para introducirse hasta el viejo vientre, y danzar. Hacer música, dejarse caer en el asiento sin importar que el olor a madera carcomida invada la nariz. Montar obras cómicas, mientras la mayor obra de tragedia sucedía dormida en una esquina, a la vista de todos.


En este contexto, la presencia de Lino Salinas, emerge.

Escuché el nombre de Lino Salinas, años atrás, su presencia dentro del universo de las artes escénicas, le otorgaba (y sigue otorgando) el nombre de actor y director.


Por cosas del azar, lo conocí a la distancia, en un taller de actuación. Luego de años, coincidimos en un práctica de teatro, ahora nuestra presencia mutua converge en un café de filtro y el fluir de la risa.


Se le ha pedido previamente, conceder una entrevista y él accede con una sonrisa, ligeramente temblorosa. La inflexión de su voz me revela que le teme a las entrevistas. Por un momento, no hurgo en busca de un por qué. Imito al silencio de las tazas vacías que consiguen reflejar la confesión de los ojos de quien las mira.- Hay ciertas cosas que no necesitan cuestionarse sino escucharse- pienso. Entretanto, preparo las preguntas, envuelta en el vapor del siguiente café a servirse.


Escuchando desde la simpleza, se encuentra la profundidad. Y es precisamente la naturaleza espontánea del actor la que me hace reafirmar esta idea.


Ahora, mi dedo se deja caer en la roja circunferencia del rec; el bullicio de las voces acude a la oscura máquina grabadora. Tras la pared de madera de nuestro sencillo estudio: el aparatoso movimiento de los autos, interviene.


El Director de teatro, mueve con una mueca los hilos de su memoria y habla de sus inicios. Explica haber empezado a través del "C.U.D.I.C" en los años noventa, pero previamente, añade el dato del antiguo nombre del extinto, denominado: "C.U.T.E" (Centro Universitario de Teatro Experimental)."El C.U.D.I.C", siendo anexo o perteneciendo a la Universidad Nacional, empezó como una entidad teatral. El teatro abrió el espacio para que nazca lo que ahora se ha consolidado."

-No empecé joven, pero mirar la actuación era algo que me apasionaba.

Decía: <<Yo quiero ser actor.>>


¿Cuándo descubrió el don o la habilidad del teatro?


-Cuando uno trabaja empieza a hacer trayectoria. Se da cuenta si lo que se hace sirve o no sirve para algo. El público te lo dice, da un aliciente, y lo reconoces en el comentario de un niño o un joven, porque lo dice con sinceridad.

El don es pasión y si tú llegas con tu trabajo, no buscando la aceptación del público, porque no estamos para agradar a nadie; sino para compartir. Llegas a la sensibilidad de las personas. Descubres quien eres y formas parte del resto porque el arte es para compartir.


Hablando del ser pasional, ¿Cuál es su opinión acerca de la formación desde la base académica o empírica. ¿Hacia cuál apunta?


- Se dice que el artista es puro cuando no tiene una formación académica.

He compartido con compañeros académicos y mi trabajo no ha sido bien aceptado. Pero el trabajo es resultado. Pienso que como resultado mi trabajo ha llegado a todos los niveles del público, desde el intelectual, no sólo locales cerrados sino espacios abiertos y niños.


No hay que desmerecer el trabajo autodidacta ni tampoco desmerecer el trabajo técnico. El artista es técnica y sentimiento. Los artistas puros tenemos mucho sentimiento y nos queda complementar lo que los artistas por convicción necesitan en el área emotiva.


Acerca de su primera experiencia sobre las tablas...


- La primera experiencia no es siempre la mejor. Como en el amor cuando se es joven, el primer amor en el teatro no existe. El primer amor existe cuando se es consiente.


De hecho yo quedé inmóvil la primera vez, no tuve el proceso de asimilar un taller previo. Le comenté a alguien que quería actuar y fui directamente. Llegué en medio de un proceso de montaje, me asignaron un texto. No tenía público, sólo mis compañeros. No pude decir nada, el director me insistió que hable, que camine, pero sólo cuando me dijo: anda siéntate; mi cuerpo pudo relajarse. Fue traumante. Por eso cuando me ha correspondido dirigir, he tratado de que la experiencia sea buena. Como actor y como espectador sentado, las sensaciones son diferentes. Ahora puedo diferenciarlo.


La pasión y la perseverancia me mantienen aquí hasta hoy.


Teniendo consciencia de sus influencias. Pudo utilizar sus coyunturas para garantizarse algún título universitario. ¿Por qué se decantó en mantener la formación autodidacta?


- He llegado a la lógica de pensar que habiendo llegado a un escenario el título no me hacía falta. Aunque es necesario. En algún momento tuve la intención de conseguirlo. La U.N.L iba a crear la escuela de Artes dramáticas pero no pudo ser porque los fondos fueron destinados para otro sector.


Estuve y estoy involucrado en la danza. En otra ocasión se iba a dar la oportunidad para dar reconocimiento a los artistas con trayectoria, esto estaba mentalizado por el maestro Efraín rojas, en el área de la danza. Se hizo una obra semi clásica con la participación de artistas de distintos lugares, ellos participarían en el proceso. Pero cuando esto se iba a dar, el maestro Efraín Rojas murió. El siguiente rector no dio paso al proyecto.


Remitiéndonos a la actualidad en la ciudad. ¿Cómo encuentra la situación del teatro en Loja y su proyección al futuro?


-Es complicado, empezaré diciendo que respeto lo que hacen pero no comparto lo que hacen. Creo que hay compañeros que trabajan de manera irresponsable porque trabajan en función de una fecha. No se trabaja en función del tiempo ni de que la obra esté terminada a carta cabal.


Hay una agenda que cumplir, un compromiso y por ese compromiso se saca una obra en 15 días. Es el tipo de teatro que muchas veces se está realizando. Se fabrica una obra por comercio, por saber vender y por agradar al público. No hay una obra que deje un mensaje en sí . Todo es cosa de complacencia, de quedar bien; pienso que nos perjudica a los demás porque se hace esta clase de trabajo que no es de calidad y si no hay calidad en el trabajo corremos el riesgo de ahuyentar al público de los escenarios. Siendo así Loja no será potencia, no creará raíces.


Pero veamos, tenemos una semana agitada con trabajo. Con lo múltiple de las actividades uno quiere ir al teatro o ver la televisión (sin querer comparar a estos dos géneros tan distintos ) Busca relajarse en el asiento y no pensar en la profundidad.

Sucede en el común denominador . Entonces el teatro comercial influiría bien.

¿Es un público sectorizado el que busca el teatro de la profundidad?


- El teatro de lo profundo no es sólo para un tipo de personas que pueden pagar una entrada.El teatro no debe ser elitista.


Alguien alguna vez alguien dijo que las personas que hacemos teatro en las calles, somos mendigos del arte. Es un comentario despectivo. Para las personas que trabajamos de manera independiente, las puertas no se nos abren fácilmente pero no estamos con las manos atadas, si los colegios públicos están cerrados, los colegios privados buscan calidad.


¿Está sugiriendo que en la ciudad hay obras de teatro deficientes?


-Están trabajando sin formación. No he visto talleres aquí como se da en Cuenca o en Quito. El arte es práctica en sí, pero empezar de cero cuesta mucho. Pasará muchos años para empezar a dominar técnica y miedo escénico. Estas situaciones se van a poder controlar cuando las instituciones traigan maestros que formen a los grupos que se están creando.


Ahora, dando un salto de página. Pido a Lino, apartarnos del tema cultural.

Menciono la palabra: familia. Y al término de una exhalación inconsciente, el Lino de 48 años arquea las vértebras de su espalda. Ante mi cráneo, estalla la imagen de Lino joven, amordazado por el miedo, abrazándose a la creencia de que el primer amor no existe.


El último sorbo de café está por irse. Despacio, dejo de ser una taza vacía. Muto del silencio a la voz. Mi dedo abandona la grabadora y ahora se deja caer en aquello que percibo como una herida.


Lino, hábleme de usted, su esposa, sus hijos; su familia.


-He intentado mantenerme en actividad con presentaciones, dirección de obras de teatro, talleres.

Tengo tres hijos, el primero de ellos es varón, las siguientes mujercitas .

Esta actividad requiere de tiempo y ocasión estamos incomprendidos por las personas y eso también se da en el hogar. Y como la pasión es pasión, en mi caso es primero el teatro, luego los hijos y la compañera.


Siendo mujer me pongo en el plan imaginario de esposa. Me pienso tomada de la mano de un esposo que prefiere el arte a la familia.


¿En algún momento ésta decisión incidió con gravedad en su vida?


- He tenido altibajos. Ahora mismo estoy con el teatro. Cuando llega el dolor de la costumbre, la distancia es la única que la quebranta. Distanciarse para retornar a la amistad es algo extraño en los seres humanos.


Encontrar el lado más humano de Lino y saber que no da el brazo a torcer es significativamente triste y significativamente valorable .


Ahora, me sitúo en el plan de hija.

Yo también crecí con un padre ausente y no puedo evitar la evocación de la ausencia.


¿Quizá ha faltado en su vida esa piecita del cariño y la ternura?


-Si, los hijos son el amor incondicional con ellos. Me comunico con ellos. Como es conocido, los hijos varones se pegan más a la madre; las mujeres más al padre. Las veo, cada vez estoy con ellas. Con mi última hija viví 3 años. Cuando ha habido oportunidad, han trabajado conmigo.Han llorado conmigo. Vivir con los hijos son cosas que quedan en el corazón.


Un camino sinuoso y doloroso el camino del artista. Hemos conocido a los dos lados de la moneda: El Lino humano y el Lino teatrero.


Agradezco la entrevista.

Ambos nos despedimos.





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